Alicia Gómez Montano: “Hasta hace siete años Televisión Española y los medios de comunicación públicos estaban tutelados”.

David Asta entrevista a Alicia Gómez Montano

Alicia Gómez Montano es directora de Informe Semanal desde 2004, aunque empezó a trabajar en Televisión Española hace treinta años. También es autora de un libro sobre los entresijos de la televisión pública, La manipulación en televisión, que presentó en 2006. El pasado lunes 27 de febrero de 2012 dio una conferencia en la Facultad de Filosofía y Letras de Valladolid titulada Informe Semanal: manual de estilo para hacer televisión informativa, que se enmarca dentro del II Ciclo de conferencias InforUva.

Alicia G. Montano conversando con David Asta. Vicente Sánchez

En la conferencia decía usted que Informe Semanal ha mantenido una forma de hacer reportajes clásica ¿cómo se compagina esto con las nuevas tecnologías, como pueden ser Twitter o Facebook?

Son compartimentos estancos, pero son todos totalmente necesarios. Que Informe Semanal tenga un formato clásico no significa que eso sea incompatible con que tienes que estar en Twitter y Facebook. Las redes han llegado a nuestra vida seguramente para quedarse, y si no para quedarse, para ser sustituidas por otras de las que todavía tendremos más dependencia. Entonces tú no puedes decir: “bah, como Informe Semanal es un producto que ha funcionado muy bien desde hace cuarenta años yo no me muevo”. No, no, no. Claro que te tienes que mover, y moverte es estar en Facebook, estar en Twitter, tener un blog… porque en esto de las nuevas tecnologías o te subes a su carro o te pasa directamente por encima.

Pero digamos que hay ciertas cosas que hacen otros programas de cadenas privadas, como crear hashtags, que introducen más las redes sociales. Como hace Salvados, por ejemplo. ¿Esto no se hace en Informe Semanal?

No se hace pero lo haremos. Algunas de estas cosas no las haces por pura pereza y porque no valoramos lo suficientemente bien lo que significa crear un hashtag. Pero se hará, porque es como negarse a utilizar el ordenador como teclado y seguir utilizando la máquina de escribir. ¿Quién utiliza la máquina de escribir? Ahora mismo son piezas de museo o piezas que tenemos en casa. Es decir, con mayor o con menor retraso todo el mundo se tiene que subir. Es verdad que algunas redes sociales, por ejemplo Facebook, creo que ahora están teniendo cierto declive en cuanto a las personas que hacen uso de ella. Yo no tengo ni idea, no tengo una bola para saber si se va a producir un cierto cansancio de Twitter, de esta información telegráfica, de estos comentarios donde no caben los matices, donde no puedes explicar nada. No tengo ni idea. Lo que sé es que si no se quedan serán sustituidas por otras que generarán la misma o parecida dependencia.

Alicia G. Montano. Vicente Sánchez

Un tema también muy importante respecto a Televisión Española es la neutralidad, y en esto hay una cierta reiteración de los políticos, que es el tiempo que se habla de cada partido. Por ejemplo, una pregunta que va a hacer el Partido Popular en la próxima comisión de control a RTVE es la diferencia de tiempos que se les dio a los congresos del PP y del PSOE . ¿Es un criterio periodístico o simplemente político?

No es ningún criterio periodístico, y además incluso te diría que es un mal criterio desde el punto de vista de la comunicación política. El tiempo es una referencia, pero en las mejores televisiones el control de la calidad de la información nunca se hace en función del tiempo, se hace en función de los contenidos. Uno puede informar un mes más de un partido o de otro, no tanto por el número de representantes que tenga, sino porque en esos días se ha producido un acontecimiento que genera muchísima información.

El consejo superior del audiovisual francés, por ejemplo, tiene en cuenta las minorías, a las que les otorga unos tiempos a los que si fuera un cálculo milimétrico, matemático, nunca tendrían, pero considera que la tele también tiene que dar cabida a esas voces que no tienen representación parlamentaria. Y luego tienen muy en cuenta el momento en el que se produce la medición, porque si estamos hablando de una campaña electoral, entonces se supone que  tiene que haber una proporcionalidad, pero si estamos hablando de un momento en el que hay un conflicto profundo de la enseñanza es lógico que los sindicatos de la enseñanza hablen mucho. Aunque luego pueda haber un largo periodo de meses o de años en los que los sindicatos de la enseñanza no tienen su reflejo en los tiempos de televisión.

Los partidos políticos utilizan los tiempos, y es un mensaje que incluso le cala a la ciudadanía pero que no admite un análisis serio desde el punto de vista de la comunicación.

Televisión Española, con todas las reformas que se han hecho, ¿es una televisión pública o es todavía del gobierno? ¿Era del Gobierno cuando estaba Zapatero y lo es ahora?

No, no era del gobierno cuando estaba Zapatero y no lo es del gobierno ahora. Pero hoy… ¿qué día es? 27 de febrero del año 2012. Esto es lo que digo a día de hoy. Esto no vale, porque no lo sé, para dentro de tres meses, para dentro de seis o para dentro de un año. Lo que sí puedo decir es que, hasta hace siete años, TVE y los medios de comunicación de carácter estatal o los medios públicos de carácter autonómico estaban tutelados. Y es más, los autonómicos, unos más y otros menos, siguen todos con un grado de tutela política bastante importante.

La tele pública ahora lo hará bien, lo hará mal, gustará, dejará de gustar. Pero ese hilo se rompió hace siete años y pico, con la nueva ley. ¿Eso quiere decir que toda la información que hemos hecho le ha gustado o le ha dejado de gustar al gobierno de turno? No. Ha habido muchas cosas que no le ha gustado. Ha habido muchas cosas que incluso nos ha dicho que no les gustaba. Ahora lo bueno es que los medios se equivoquen ellos y rectifiquen ellos, no que el criterio sea el del partido que tiene mayor representación parlamentaria.

¿En qué situación te dice alguien del Gobierno “oye, esto no me gusta”? ¿Te dice: “cámbialo”, o simplemente te lo deja caer?

Bueno, no lo sé, normalmente las llamadas van muy por arriba. A un programa como Informe Semanal es muy difícil que le llame un político o un ministro, salvo que por alguna razón tú le conozcas o tengas una cierta relación. Normalmente las cosas son un poco más sutiles, lo que te dicen es que les gustaría ayudarte a hacer la información, que si tienes todos los datos, etcétera, etcétera.

Salvo que te llame para rectificar algo, en cuyo caso tú tienes que escuchar, porque una cosa es la independencia y la libertad de información, y otra que, en el ejercicio de tu trabajo, a veces, nos equivocamos. Y luego, en todas las épocas hay margen para moverse con una cierta neutralidad, y para sortear los obstáculos. Hay épocas más fáciles y hay otras que han sido extraordinariamente difíciles.

Alicia G. Montano. Vicente Sánchez

Hablando también de presiones políticas, se hizo un reportaje sobre Garzón, creo que fue el 21 de enero, que sí levantó críticas desde el Partido Popular. ¿Usted qué opina de esto?

Eh… yo no sabía que habían llegado críticas del Partido Popular, a mí no me han llegado. Lo que sí vi fueron críticas de gente conservadora en la Red. Gente que consideraba que era un reportaje pro Garzón, entendiendo por pro Garzón que de alguna manera trataba de limpiar su imagen.
Aquel reportaje fue un reportaje donde estaba perfectamente equilibrado esto que le preocupa tanto a los partidos políticos, a mi juicio de manera un poco absurda, que son los tiempos. Es decir, las personas que intervenían defendiendo un poco la situación de Garzón, que estaba por entonces metido en pleno proceso judicial, y las personas que creían que había razones más que suficientes para condenar a Garzón y para llevarle a los tribunales estaban, desde el punto de vista de los tiempos, absolutamente equilibradas.

Lo hicimos deliberadamente, no porque ese sea el mejor periodismo, sino porque justo queríamos evitar tener problemas. En el medio lo que hacíamos era contar los tres casos por los que tenía que sentarse en el banquillo, que eran el de las escuchas ilegales por la trama Gürtel, el de las fosas del franquismo y  luego el de los cursos en Nueva York.

A veces tengo la impresión, y esto se nota mucho en las Redes, de que la gente, antes que con la cabeza, opina con el corazón o con las tripas. Las Redes son, a mi juicio, un elemento a tener muy en cuenta, pero también hay que ponerles la lupa, porque me he encontrado críticas a reportajes de Informe que todavía no han pasado. O sea, estoy con el Twitter abierto mientras el programa se está emitiendo y están criticando un reportaje que todavía no han salido. Entonces bueno, o existe una posibilidad de bilocalización por parte de la persona que ha estado escuchando y viéndonos mientras hacíamos el reportaje o, en fin, es algo que no se sostiene de una manera empírica y científica. Son comentarios emocionales de personas que ya están posicionados previamente y que no necesitan ver el reportaje para opinar.

Cambiando de tema, hace poco el Consejo de Administración de Televisión Española cambió el apartado del libro de estilo en el que salía la prohibición de emitir corridas de toros en Televisión Española. Al margen de toros sí, toros no. ¿Cómo se ve que una comisión política cambie lo que es un libro de estilo de una cadena sin tener en cuenta a los periodistas? ¿O sí les tuvo en cuenta?

No, no, no. Para esto no. Para hacer el libro de estilo sí se consultó. Es verdad que lo dieron prácticamente hecho, pero sí hubo una cierta consulta, aunque era ya un producto bastante cerrado. En este caso ha sido una decisión que ha tomado el Consejo de Administración. El Consejo de Administración ahora mismo es el que ostenta la presidencia, además rotatoria, que es una cosa bastante insólita. Ni siquiera sé qué necesidad había de tomarla ahora o de tomarla más adelante, cuando ya estuviera el presidente, o la presidenta, porque puede ser una mujer.

Y a lo que me dices de por qué un órgano político toma este tipo de decisiones… es una pregunta de doble filo. Se supone que el Consejo de Administración no es un órgano político. Se supone que el Consejo de Administración está para defender Televisión Española y que sus representantes saben de televisión y son elegidos a propuesta de los partidos. Pero una vez que te eligen se supone que tú a partir de ese momento no das cuenta a ese partido político, como no le da cuenta a ningún partido político el Consejo de Gobernadores de la BBC. Otra cosa es que pase o no, pero no deberían ser miembros políticos, sino expertos en televisión que trabajen a propuesta, cuyo objetivo sea cuidar por la neutralidad de los contenidos informativos, por las buenas prácticas en lo que es el entretenimiento, etcétera, etcétera. Ahí todavía yo creo que tenemos un poco de terreno por avanzar.

De lo que usted hablaba es de lo que se supone, pero ¿cual es la realidad?

La realidad es que yo creo que hay un Consejo de Administración que todavía debería de mirar menos a los partidos que les ha propuesto, pero que con este Consejo de Administración y con los Presidentes que ha habido desde que cambió la ley, hemos podido trabajar con unos márgenes de profesionalidad y de independencia muy grandes. Esta es la realidad.

Si hay un retroceso o si esto cambia y nos juntamos dentro de seis meses y ya no te puedo decir lo mismo que te estoy diciendo, entonces tendríamos que convenir que no hemos caminado en línea recta o en oblicuo, que hemos caminado en círculo y que estamos un poco en el mismo punto que quisimos dejar atrás. Yo espero que no. Lo que creo es que los cambios profundos, como es el cambio de la naturaleza de la Televisión Pública, tardan en consolidarse, son cambios un poco más generacionales. Por lo tanto, estaré segura de que ha cambiado la manera de los partidos políticos de dirigirse a la televisión pública cuando pasen unos cuantos años más.

Alicia G. Montano y David Asta. Vicente Sánchez

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Antoni Gutiérrez-Rubí: “Espero que Rajoy confíe en mí para moderar una Twitter-entrevista esta legislatura”

Vicente Sánchez

Sentado frente a su ordenador, como no podía ser de otra forma tratándose de un enamorado de las nuevas tecnologías, de aspecto tranquilo y con una mirada remarcada por unas relucientes gafas rojas que evoca inteligencia. Así es como percibo a Antoni Gutiérrez-Rubí al llegar al lugar de nuestra cita, el céntrico restaurante de Valladolid La Buena Moza.

En menos de una hora se marchará al aeropuerto y nos invaden las prisas. Su reacción es la de alguien acostumbrado a controlar las situaciones: “Tenéis que relajaros. Tomaos el café o se os enfriará”, nos dice mientras lee algo en su portátil de marca Vaio. Entonces, me siento junto a él, le doy un par de sorbos al café y espero impaciente al comienzo; son demasiadas las preguntas que tengo en la cabeza y no quiero desaprovechar la magnífica ocasión.

Gutiérrez-Rubí es asesor de comunicación y consultor político. La valía de sus reflexiones reside en su enorme capacidad para comprender cómo afectará la realidad actual a las necesidades del futuro. Dialoga de forma fresca y no es usuario habitual de clichés manoseados. También tiene un gran poder de convicción, y es gracias a su búsqueda del detalle. La gran minuciosidad a la hora de exponer sus argumentos eleva el listón de una posible réplica.

Estar a la altura no parecía fácil pero su amabilidad y sosiego permitieron que la conversación fluyera de un modo muy natural. Disfruten de la sobremesa con Antoni Gutiérrez-Rubí.